AGENDA 2030

ONU HABITAT detecta los puntos débiles para implementar el ODS 11

En el Foro Político de Alto Nivel 2018, celebrado entre los días 9 y 18 de julio en Nueva York, se han abordado aspectos relacionados con el seguimiento e implantación de los ODS, especialmente el número 11 dedicado a las ciudades sostenible. Por ello, ONU HABITAT ha elaborado un informe de síntesis para centrar el debate sobre el futuro de las ciudades.

En el Foro Político de Alto Nivel 2018, celebrado entre los días 9 y 18 de julio en Nueva York, se han abordado aspectos relacionados con el seguimiento e implantación de los ODS, especialmente el número 11 dedicado a las ciudades sostenible. Por ello, ONU HABITAT ha elaborado un informe de síntesis para centrar el debate sobre el futuro de las ciudades.

La urbanización es un fenómeno “imparable” y acelerado: desde el 2007, aproximadamente el 50% de la población mundial reside en zonas urbanas, cifra que aumentará al 60% en 2030 y al 66% en 2050, según calcula la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Actualmente, las ciudades son responsables del 80% del PIB global, del 70% de la energía que se consume y del 70% del total de emisiones de dióxido de carbono (CO2), motivo por el cual la ONU asevera que establecer un desarrollo sostenible respetuoso con los límites del planeta pasa necesariamente por hacer áreas urbanas más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.

Para ello, el Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11 de la Agenda 2030 de Naciones Unidas se refiere específicamente a la sostenibilidad en las ciudades y asentamientos humanos pues, a juicio de este organismo, éstos serán “cada vez más esenciales para alcanzar los ODS e integrar las metas sociales, económicas y medioambientales establecidas” en dicha Agenda.

Sin embargo, tal y como se desprende del último informe de ONU HABITAT, en el que se muestra la “posición conjunta” de las Naciones Unidas sobre el estado urbano global en el ODS 11 y otras agendas relacionadas con las ciudades -como la Nueva Agenda Urbana, el Acuerdo de París o el Marco Sendai, entre otros-, las autoridades nacionales y locales están todavía haciendo un progreso “desigual” hacia el cumplimiento del mismo. Entre sus principales conclusiones, el documento revela que, por ejemplo, la contaminación atmosférica en las ciudades está en aumento, una situación que califica como “alarmante” en tanto que actualmente el 97 % de las ciudades en vías de desarrollo y el 49 % de las desarrolladas “no cumplen con los estándares de calidad del aire”. Pese a que la oferta de transporte público también ha crecido (un 20% entre 2001 y 2014), la ONU valora que ésta es aún insuficiente y subraya que “los ciudadanos en situación de pobreza viajan más de 20 kilómetros y algunas veces 3 ó 4 horas al día”.

Por otro lado, desde este organismo recalcan que, debido al crecimiento de la población y la migración, el número de personas en asentamientos precarios aumentó entre los años 2000 y 2014 y afirman que además la vivienda es “cada vez menos asequible para grandes franjas de la población”, tendencia con especial impacto en África. Sobre los residuos sólidos municipales, “la agenda descuidada”, aducen que aproximadamente la mitad de ellos provienen de los países de altos ingresos, mientras que en los países más empobrecidos la recolección de residuos es inferior al 50%.

En cuanto a la participación inclusiva, elemento “vital” para el desarrollo urbano sostenible, detectan que el 34% de las ciudades no involucra a la sociedad civil en ninguna consulta. Para conseguir un avance más acelerado hacia la sostenibilidad en las ciudades, ONU HABITAT recomienda invertir en las mismas, prestando especial atención a la vivienda -que debe estar en el centro de las políticas urbanas-, así como mejorar los mecanismos de recopilación de datos para capturar los niveles de polución del aire o establecer sistemas de transporte integrados e inteligentes que sean “inclusivos, seguros, accesibles y asequibles”, entre otras medidas. Por otra parte, destacan el papel de la cultura como “motor del desarrollo urbano sostenible”, importancia que deben tener en cuenta las autoridades locales y nacionales pues “cuando las ciudades promueven la cultura, fortalecen la cohesión social, la identidad colectiva, el sentido de pertenencia y la participación”, lo que contribuye a la creación del modelo de ciudad que propone la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. (Texto: ICS/Marta Montojo)

Please follow and like us: