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En la UE se recoge el 95 % de las aguas residuales municipales

La Comisión ha publicado hoy el Décimo informe sobre el estado de ejecución de la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (Directiva TARU), según el cual la recogida y el tratamiento de las aguas residuales en las ciudades y municipios de Europa han mejorado de manera global, aunque los logros conseguidos difieren entre los estados miembros. El informe se inscribe en la labor que desarrolla la Comisión en pro del objetivo de contaminación cero y preludia la estrategia en el ámbito de las sustancias químicas que se adoptará en las próximas semanas.

El Décimo informe sobre el estado de ejecución de la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (Directiva TARU) muestra que los índices de cumplimiento de la normativa de la UE sobre recogida y tratamiento de las aguas residuales son elevados y han aumentado en comparación con el período de referencia anterior. Ello contribuye a prevenir la contaminación del medio ambiente. Si bien la tendencia continúa siendo positiva, todavía no se ha logrado el pleno cumplimiento de la Directiva. La financiación y la planificación son aún los principales retos a los que se enfrenta el sector de los servicios hídricos.

El informe muestra que en la UE se recoge el 95 % de las aguas residuales y el 88 % se somete a tratamiento biológico. Pese a ser una tendencia positiva, todavía queda trabajo por hacer: sigue sin recogerse el 1 % de las aguas residuales urbanas y más del 6 % de ellas no recibe un tratamiento lo suficientemente adecuado para cumplir las normas de tratamiento secundario. El nivel actual de inversiones en muchos estados miembros es demasiado bajo para cumplir la Directiva y poder seguir haciéndolo a largo plazo, y varias ciudades o municipios de la UE todavía necesitan crear o modernizar sus infraestructuras de recogida de aguas residuales, así como construir plantas de tratamiento modernas.

Un estudio de la OCDE publicado recientemente muestra a la Unión Europea de forma clara el panorama de los déficits de inversión. La Comisión colaborará con los Estados miembros pertinentes a efectos de aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen el nuevo marco financiero plurianual y el Plan de Recuperación para Europa, incluyendo el tratamiento del agua y el saneamiento entre las máximas prioridades.

El informe abarca más de 23 500 ciudades y municipios de la UE que entran en el ámbito de aplicación de la Directiva, donde la población y las industrias generan cada año más de 610 millones de equivalentes habitante de aguas residuales, lo que representa aproximadamente la capacidad de 490 millones de bañeras diarias de aguas residuales.

La Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas exige a los Estados miembros que garanticen que sus municipios, ciudades y asentamientos recojan y traten adecuadamente las aguas residuales. Las aguas residuales no tratadas pueden estar contaminadas por sustancias químicas nocivas, bacterias y virus, y representar, por tanto, un riesgo para la salud humana. Contienen asimismo nutrientes, como el nitrógeno y el fósforo, capaces de dañar las aguas dulces y el medio marino al favorecer la proliferación excesiva de algas que asfixian otras formas de vida, proceso denominado eutrofización. En 2019 se publicó una evaluación de la Directiva, en la que se llegó a la conclusión de que, en general, es adecuada para su finalidad, si bien hay margen de mejora (Fuente y foto: Comisión Europea).

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