Las ciudades se encuentran en el centro de una transformación que ya no admite demoras. La actividad vital de las personas se concentra en las transacciones económicas, el consumo de los recursos, en la movilidad y en las emisiones que estos generan. Las ciudades son también núcleos con capacidad para innovar, generar conocimiento y construir nuevas soluciones. Por ello, hablar de neutralidad climática en las ciudades no es hablar únicamente de objetivos ambientales: es hablar de cómo queremos diseñar y gestionar nuestras ciudades durante las próximas décadas.
Nuestro Continente ha sido de los primeros en situar a las ciudades con un papel protagonista en la transición climática pero no el único. Entre los grandes objetivos europeos y su aplicación sobre el terreno sigue existiendo una brecha que debemos ser capaces de cerrar. La pregunta ya no es solamente qué queremos conseguir, sino cómo lo hacemos, con qué herramientas, con qué datos y con qué capacidad de colaboraciones internacionales.
Esta transformación urbana nos exige una nueva forma de trabajar. Las Administraciones públicas necesitan armarse con el conocimiento y la capacidad para convertir los objetivos climáticos en políticas concretas. Las empresas y el ecosistema de innovación deben aportar soluciones que puedan aplicarse y escalarse rápidamente. Las universidades tienen que seguir ampliando la generación de evidencia y conocimiento útil. Y la ciudadanía debe dejar de ser entendida únicamente como destinataria de las políticas para convertirse en la pieza clave, la parte activa de la transformación y su mantenimiento.
La neutralidad climática no puede desligarse de la adaptación. Las ciudades ya están experimentando olas de calor, episodios extremos, problemas de calidad del aire, pérdida de biodiversidad o estrés hídrico. La respuesta debe integrar mitigación, adaptación, resiliencia y salud urbana en una misma estrategia; sin olvidarnos de la medición y evaluación del impacto de las medidas aplicadas, permitiéndonos un mayor control sobre las mejoras y/o correcciones aplicables sobre el terreno.
En este contexto nace el Foro Ciudades Neutras 2030, que celebraremos el próximo 2 de octubre en Madrid. Un encuentro para hablar de sostenibilidad, y un espacio para conectar experiencias, conocimiento, tecnología y acción. Un lugar donde Administraciones públicas, ciudadanía, empresas consolidadas y emergentes, universidades y organizaciones puedan compartir qué está funcionando, qué barreras persisten y qué podemos hacer para acelerar la transformación.
El reto de las ciudades climáticamente neutras no se resolverá con una única tecnología ni con una única institución. Se resolverá mediante la colaboración, la capacidad de experimentar, la medición rigurosa y la voluntad de transformar el presente y el futuro. Las ciudades no necesitan más promesas, necesitan convertir la ambición climática en decisiones, proyectos y resultados.
Nos vemos en el Foro Ciudades Neutras 2030.
Autora: Yajaira T. Martínez. Coordinadora del Foro Ciudades Neutras 2030.
