Carmen Sanchez Miranda

La ciudad como centro creativo e innovador

Organizado por ONU-Habitat, el pasado mes de febrero se celebró el décimo Foro Urbano Mundial en Abu Dhabi. Esta convocatoria bienal sirve para actualizar el debate sobre el futuro de las ciudades e incorporar nuevas visiones urbanas. Con una mirada desde el análisis en perspectiva, os dejamos una tribuna de  Carmen Sánchez-Miranda. Jefa de la Oficina de ONU-Habitat en España.

Texto: Carmen Sánchez-Miranda. Jefa de la Oficina de ONU-Habitat en España

Bajo el lema ‘Ciudades de Oportunidades: Conectando la Cultura e innovación’, la décima edición del Foro Urbano Mundial celebrado en Abu Dhabi el pasado mes de febrero, atrajo a más de 13.000 participantes de 168 países. La naturaleza inclusiva de las discusiones e intercambios que tuvieron lugar durante los 500 eventos programados y alrededor de los 133 espacios de exhibición, convirtieron el evento en el principal encuentro mundial sobre urbanización sostenible capaz de combinar una representación de alto nivel gubernamental con la participación de representantes de la academia, jóvenes, mujeres, miembros del sector privado y agencias de la ONU, entre otros.

De estos vibrantes debates nos quedó claro que las ciudades son centros de creatividad e innovación con un valiosísimo patrimonio cultural e identitario. Se evidenció, además, que la cultura y las industrias creativas están generando numerosas fuentes de empleo y de desarrollo económico en las áreas urbanas, y que la innovación y el patrimonio cultural además deben ser la base del funcionamiento de ese desarrollo, con, por supuesto, un fuerte apoyo de los gobiernos nacionales, un papel fortalecido de los gobiernos subnacionales y una colaboración sistemática con la sociedad civil.

Al concluir el Foro, los representantes de los grupos participantes presentaron sus compromisos  para acelerar la implementación de la Nueva Agenda Urbana y catalizar los esfuerzos para logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en línea con la Década de Acción, un llamado del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, que exige la aceleración de soluciones y apela a la acción a nivel mundial y local.

Entre estos compromisos, quisiera destacar, por ejemplo, los esfuerzos de la UE y sus Estados miembros para apoyar los avances de la Agenda Urbana de la UE, una definición global de ciudades, y su programa de Cooperación Urbana Internacional. Además, los gobiernos locales y regionales acordaron desarrollar un modelo de desarrollo sostenible anclado en la cultura y los derechos humanos y se comprometieron a reforzar su rol en las discusiones sobre la transición ecológica para localizar la acción climática, priorizar las soluciones basadas en la naturaleza e integrar la cultura en sus iniciativas urbanas locales.

También la sociedad civil fue especialmente activa y se comprometió, entre otros, a acelerar las asociaciones prácticas y estratégicas con alcaldes y autoridades locales para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres en comunidades pobres y expandir los roles públicos de toma de decisiones de éstas. Con el mismo espíritu, la academia y los expertos urbanos acordaron avanzar en el desarrollo y uso de datos espaciales que ofrecen una oportunidad significativa para mejorar la gobernanza de la ciudad.

La Década de Acción mencionada, nos exige acelerar las soluciones sostenibles dirigidas a los principales desafíos del mundo; desde la pobreza y la igualdad de género hasta el cambio climático y la desigualdad en el mundo urbano. Con este objetivo, ONU-Habitat también aprovechó la ocasión para presentar cinco nuevos programas emblemáticos con los que pretendemos catalizar los esfuerzos de nuestra organización para apoyar el cambio transformador que necesitan las ciudades para el logro de los ODS y que están orientados hacia barrios y comunidades inclusivas; ciudades inteligentes centradas en las personas; asentamientos resilientes para los pobres urbanos; ciudades Inclusivas y mejora de los impactos positivos de la migración urbana, y ciudades y ODS.

Me detendré en uno de estos programas: ‘Rise Up: Asentamientos resilientes para los pobres urbanos , que fue presentado junto a Slum Dwellers International y al Primer Ministro de Fiyi, y que tiene como propósito apoyar a los habitantes más vulnerables de 100 vecindarios del mundo para protegerles de los efectos del cambio climático. Se estima que actualmente, 1.000 millones de habitantes urbanos viven en asentamientos informales y que de éstos 600 millones son altamente vulnerables ante acontecimientos como inundaciones, huracanes, y/o incrementos de temperatura o del nivel del mar. Generar capacidades para poder aumentar la resiliencia de las zonas urbanas es esencial para ONU-Habitat y por este motivo, de manera complementaria se presentó la Red Global de Ciudades Resilientes , que será la evolución del movimiento iniciado por ‘100 Ciudades Resilientes’ de la Fundación Rockefeller, y que colaborará estrechamente con la ‘Urban Resilience Hub’ de ONU-Habitat con sede en Barcelona.

De los más de 500 eventos que formaron parte del programa durante los cuatro días del Foro, termino destacando uno de ellos muy relacionado con los debates que tienen lugar en las ciudades españolas:

ONU-Habitat, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y IQAir lanzaron el ‘Banco de datos en tiempo real de calidad de aire más grande del mundo’. Según la Organización Mundial de Salud, nueve de cada 10 personas respiran aire que excede los límites de seguridad. Los habitantes de ciudades en países de bajos y medianos ingresos son los más afectados, en particular las mujeres y niños y es entre esta población, que se producen la mayor parte de las muertes prematuras por este motivo. Esta nueva plataforma interactiva permitirá que los ciudadanos y políticos accedan en tiempo real a datos que les permitan actuar de manera urgente y responsable y facilitará, por ejemplo, que, usando sensores de contaminación de aire de bajo costo, se recopilen datos a nivel individual que incrementen una mayor conciencia pública este problema de salud urbana.

Se necesitan prácticas innovadoras que proporcionen una mayor comprensión de los vínculos entre urbanización, cultura e innovación como base para lograr una inclusión, seguridad, resiliencia y sostenibilidad inclusivas ciudades y asentamientos humanos. Esperamos que el X Foro Urbano Mundial haya contribuido a promoverlas para asegurar, que nadie, ni ningún lugar, se quede atrás.

Comparte
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email