Miradas Urbanas

Transitando

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El potencial de la renaturalización del río Manzanares

En el proyecto de investigación que el equipo de «Transitando, ecología y educación para una ciudad sostenible» ha venido trabajando en el último año, ‘Evaluación de la infraestructura verde de Madrid: Hacia una mejora de las políticas municipales para la resiliencia socio-ecológica’, han desarrollado como caso de estudio la renaturalización del río Manzanares en su tramo urbano, integrando una evaluación de los servicios de regulación asociados al arbolado con la evaluación del servicio cultural de ocio y recreo.

El beneficio de la renaturalización de las ciudades reside en la capacidad potencial de la infraestructura verde urbana para mejorar el bienestar de la ciudadanía a través a la provisión de servicios de los ecosistemas. Generalmente éstos se dividen en tres categorías; servicios de abastecimiento (alimentos, materias primas, energía), de regulación (depuración atmosférica, de aguas, polinización o fertilidad de suelos) y culturales (ocio, recreo, sentido de pertenencia o educación ambiental)

La renaturalización es una gran aliada para la consecución de la Agenda 2030 y la reducción de la insostenibilidad urbana. El fomento de la provisión local de servicios de los ecosistemas ayuda a disminuir la presión que las ciudades ejercen sobre ecosistemas más allá de sus fronteras, haciéndolas más autónomas y menos vulnerables a posibles perturbaciones o crisis como la vivida durante la pandemia provocada por el COVID-19. Sin embargo, la renaturalización no afecta exclusivamente a la esfera ambiental, sino que sus ámbitos de influencia son múltiples y entre ellos la dimensión social supone un factor clave que debe integrarse en el diseño, implementación y evaluación de la infraestructura verde.

Las herramientas de evaluación deben contemplar esta realidad compleja que supone la renaturalización de las ciudades para poder realizar una valoración integral e integrada de su multidimensionalidad. En el proyecto de investigación que hemos venido trabajando en el último año, Evaluación de la infraestructura verde de Madrid: Hacia una mejora de las políticas municipales para la resiliencia socio-ecológica, hemos integrado diferentes herramientas metodológicas que nos permitan realizar una evaluación complementaria de las infraestructuras verdes. Para nuestro caso de estudio de la renaturalización del río Manzanares en su tramo urbano, hemos integrado una evaluación de los servicios de regulación asociados al arbolado con la evaluación del servicio cultural de ocio y recreo que explicamos a continuación.

Esta fase de la investigación pretendía determinar si la renatualización del río Manzanares ha influido en el potencial de ocio y recreación de esta zona de la ciudad. Para ello hemos combinado dos técnicas de evaluación espacial involucrando en ambas aproximaciones a las personas usuarias del río. Para el desarrollo de la metodología de mapeo o cartografía participativa se realizaron 3 sesiones en distritos que colindan con el río. Invitamos a los participantes a que indicasen sobre el mapa aquellos sitios que más y menos frecuentaban y los motivos de este comportamiento. Posteriormente, estos resultados fueron digitalizados y georreferenciados para analizar los puntos calientes o Hot spots (grupos de puntos con valores significativamente altos o bajos respecto al valor medio del conjunto analizado). El objetivo de esta metodología es identificar aquellos lugares referenciados por las personas usuarias en los que exista un valor de potencial recreativo alto, estadísticamente significativo y no fruto del azar.

El mapa 1 de lugares más frecuentados es uno de los resultados de este proceso. En él se puede observar cómo los hotspots o lugares con mayor potencial de ocio y recreo (en rojo) se agrupan en tres espacios a lo largo del tramo urbano del río Manzanares.

 

Mapa 1: lugares más frecuentados en el tramo urbano del río Manzanares. Fuente: elaboración propia.

 

Con el objetivo de abarcar la mayor diversidad posible de la población existente, se desarrolló paralelamente la metodología ESTIMAP (Ecosystem Service Mapping Tool). Se realizó una encuesta a 400 personas para identificar cuáles eran los elementos relevantes que influían en su decisión de frecuentar los diferentes espacios del tramo urbano de río. El mapa 2 de potencial recreativo es el resultado de la aplicación de esta metodología. Se puede observar cómo los espacios más cercanos al río son los que mayor potencial recreativo tienen (colores verdes), mientras que a medida que nos alejamos del cauce, el potencial va disminuyendo (colores morados).

 

Mapa 2: potencial recreativo del tramo urbano del río Manzanares. Fuente: elaboración propia

 

Tras integrar los hallazgos obtenidos a través de los diferentes acercamientos metodológicos, los resultados apuntan a que alguna de las zonas con mayor potencial recreativo son el entorno del Puente de Segovia, el Puente de Toledo coincidiendo con amplias zonas de arbolado y matorrales o el entorno del Puente Monumental de Arganzuela, construido por ‎Dominique Perrault. Sin embargo, las zonas de menor potencial coinciden con infraestructuras y espacios pavimentados como las zonas construidas próximas al Vivero Municipal de la Casa de Campo, el acceso a la Casa de Campo y Príncipe Pío, la parte próxima a La Riviera o las zonas más próximas a la carretera en el Puente de Toledo.

 

Los elementos señalados como más influyentes en la selección de los lugares preferidos por las personas usuarias encontramos la cercanía al río, la presencia de arbolado y matorrales, la presencia y posibilidad de avistar aves y la existencia de fuentes para beber agua. Algunos de estos, como el propio cauce, la avifauna o el arbolado se relacionan directamente con la renaturalización de río. Por ello, se puede inferir que la renaturalización podría incrementar el potencial de ocio y recreo del río Manzanares en su tramo urbano.

 

Ambos acercamientos metodológicos ponen de manifiesto la relevancia de la incorporación de metodologías participativas al análisis espacial. Esta propuesta metodológica nos ha permitido constatar el valor de incorporar a las personas usuarias para enriquecer las metodologías de evaluación. Una valoración no sesgada debe incorporar la mirada, necesidades y opiniones de aquellas personas que experimentan, disfrutan y conocen las infraestructuras verdes y los servicios que éstas proveen.

 

Es necesario profundizar, por otra parte, en el análisis de los potenciales beneficiarios del uso recreativo de este espacio. Como primer acercamiento, realizamos un análisis socio-demográfico comparativo entre la población que reside cerca del río (aquellos que asumimos que serían las personas que por cercanía podrían beneficiarse de la renaturalización) y la media poblacional del municipio de Madrid. Esto nos permitiría identificar si existen grupos poblacionales que se están viendo privados del uso de este espacio o si, por el contrario, existen grupos poblacionales que están siendo beneficiados especialmente. Los resultados determinaron que existen diferencias estadísticamente significativas para tres grupos poblacionales: en la población que habita dentro del área de influencia de 2,5 km desde el propio río en su tramo urbano, existen menos niños y niñas (menores de 14 años), más personas extranjeras y más personas con una renta media más baja. Estos dos últimos grupos podrían considerarse como aquellos beneficiados por encima de la media, mientras que los niños y niñas podrían estar experimentando una privación del uso de este espacio.

 

Sin embargo, el uso de un espacio verde es algo complejo que viene determinado por diversos factores. La cercanía es uno de ellos, pero la percepción, las preferencias y la disponibilidad de tiempos también influyen en el uso efectivo de las infraestructuras verdes. Para disfrutar de las zonas verdes en la ciudad tenemos que sentir bienvenida, disponer de tiempo y encontrar en dicho espacio la posibilidad de satisfacer las necesidades que tengamos. Por tanto, haría falta ampliar el estudio y cotejarlo con los perfiles de las personas usuarias que hacen un uso efectivo del espacio. Estos datos, como una primera pincelada, animan precisamente a profundizar en el análisis del uso y la accesibilidad real al servicio recreativo según características socioeconómicas.

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Transitando es una cooperativa de trabajo asociado que, a través de la investigación y la educación, trabaja para transitar hacia ciudades más sostenibles, habitables y resilientes. Partimos, para ello, de la base que nos da la ecología para comprender los entornos urbanos, sin olvidar el resto de disciplinas. Actualmente formamos parte de ella David Alba, Marta Suárez, Jorge Cerezal, Marta Hernández y Amaia Rieiro, autores de los artículos de este espacio, en el que compartimos reflexiones, herramientas y propuestas para transitar hacia una ciudad sostenible.
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