La revista para la sostenibilidad urbana y el cambio global
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¿Quieres una ciudad más sostenible? Empieza a pensar qué haces tú para conseguirlo

Siempre nos oímos diciendo: este edificio no cumple con las medidas de sostenibilidad, este coche contamina muchísimo… Pero, ¿y tú, estás teniendo en cuenta cómo tus acciones afectan a tu entorno social y medioambiental? estas son algunas de las reflexiones que apunta María Ocariz, responsable de Proyectos de Sostenibilidad e Innovación en Impact Hub Madrid, en esta tribuna que os traemos a nuestra web a raíz de la celebración del evento evento Denkraum Madrid. 

Es muy difícil cumplir con todas y cada una de las posturas o actividades que harían que nuestro estilo de vida pudiera etiquetarse como sostenible. Quizás, si pensamos de una forma más holística y nos guiamos por el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, “Ciudades y comunidades sostenibles”, esto es, lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles, aparecen muchos retos en el día a día de nuestra actividad en los que nuestro comportamiento es fundamental. La responsabilidad compartida, la empatía y la cooperación son la clave y no es tan difícil llevarlas a cabo.

Actualmente en ciudades como Madrid, la oferta de vehículos de uso compartido o VTC es enorme y parece que eso son buenas noticias, pero ¿qué ocurre cuando hay tantos vehículos de este tipo? Deja de ser ecológico y necesario para los ciudadanos que desearían ver una ciudad más libre de tráfico. Aquí es cuando deberíamos pensar y tomar medidas particulares y personales, que hagan que además de utilizar este tipo de transporte, podamos hacerlo de manera más eficiente: compartiendo viajes con compañeros de trabajo, con familias que llevan a sus hijos al mismo colegio o con personas que van a la misma ciudad que tú.

De la misma forma, muchas veces cuestionamos la accesibilidad de las ciudades, las barreras arquitectónicas que se encuentran las personas con movilidad reducida o los carritos de bebé, entre otros. Pero ¿acaso no son también barreras urbanas las grandes distancias, la inseguridad que nos produce una calle sin iluminar o el abandono de las zonas verdes en un barrio? En este sentido, la tarea indispensable de la Administración y organismos públicos no es simplemente arreglar una farola rota o plantar 5 árboles más, es dar voz a los ciudadanos y ponerles en el centro de las decisiones para que puedan co-diseñar la ciudad en la que habitan.

Quién mejor que un anciano que pasea todas las mañanas por el parque de su casa para saber qué elementos le gustaría encontrar allí, o quién mejor que una mujer que vuelve sola a casa de madrugada que puede sentir la inseguridad que le produce una determinada zona de su barrio para proponer mejoras.

Apps de información vecinal, espacios para idear y debatir sobre las preocupaciones ciudadanas o “laboratorios” de escucha de las necesidades de un barrio son clave para que la ciudadanía pueda hacer nuestra ciudad más habitable, activa y sostenible.

Muchas de estas reflexiones surgieron en el evento Denkraum Madrid que desarrolló Impact Hub Madrid junto a la Fundación BMW hace unas semanas. Todos y cada uno de los retos planteados para hacer de Madrid una ciudad más sostenible encontraban las mejores soluciones y propuestas basándose en el poder de los ciudadanos, su colaboración y su capacidad para transformarlas.

Además, un concepto fundamental para enfrentarnos al gran peso que tenemos personalmente en esta tarea, es la idea que transmite Daniel Trurán, embajador del movimiento BCorp,  experto en economía de impacto y sostenibilidad, sobre la importancia de hacer las cosas bien cuando no suponen un esfuerzo extremo. De nada sirve el habitual “tengo que hacer esto” o “debo comportarme así” porque eso solo nos llevará a una actitud de resignación y apatía. Piensa que las pequeñas aportaciones que hagas en tu vida para contribuir a la sostenibilidad deben nacer de tu entusiasmo y tu convicción por hacerlas de ese modo: es necesario creer en ello.

Cuando a nivel particular e individual intentamos llevar un estilo de vida sostenible, estaremos aportando nuestro granito de arena para generar un impacto global. Reducir las barreras que, sin querer, generamos en nuestra vida diaria y pensar cómo nuestra actividad afecta a los que nos rodean, tejerá una red de sostenibilidad que será visible y tangible para toda una sociedad. Y si, además, este esfuerzo es impulsado por los agentes de cambio, instituciones y Administraciones que escuchan a los ciudadanos, podremos ver reflejado este impacto en nuestras ciudades.


Texto: María Ocariz, Responsable de Proyectos de Sostenibilidad e Innovación en Impact Hub Madrid.

(Foto portada: Arif Syuhada)

 


 

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