CIUDADES

Vitoria-Gasteiz, premiada con el Global Green City Award

Vitoria-Gasteiz, nombrada en 2012 ‘Green Capital’ de Europa, ha sido distinguida nuevamente con el título de capital verde, pero esta vez a nivel global. El premio, que ha recogido en Addis Abeba (Etiopía) el alcalde de esta ciudad vasca, lo otorga la organización sin ánimo de lucro Global Forum on Human Settlements, respaldada por Naciones Unidas.

Con este galardón, la ong ha reconocido la trayectoria en materia de sostenibilidad que durante los últimos años ha experimentado la ciudad española de Vitoria-Gasteiz —hoy el hogar de 250.000 habitantes—, además de valorar el trabajo que se ha llevado a cabo en materia de seguridad, prosperidad, felicidad y equidad en la capital del País Vasco. Medidas como la peatonalización del centro urbano, el sistema de recogida de basuras de manera eficiente o el “anillo verde” (creado en 1993 para restaurar zonas degradadas de los alrededores de la ciudad) son algunas de las razones concretas que han llevado a la ciudad a hacerse con este galardón.

Destacan también los 112.000 árboles con los que cuenta el área urbana de la capital vasca —que ayudan a disminuir la temperatura, a aminorar la fuerza del viento, a absorber el CO2 y a mejorar la calidad del aire— y el Plan de Movilidad Sostenible, en el que siguen trabajando las autoridades locales, que ha conseguido que los desplazamientos en coche hayan pasado de representar el 36% del transporte en 2008 a tan solo el 23%, en 2018. Al mismo tiempo, el uso de la bici se ha incrementado: ha pasado del 3% al 12%. Por otro lado, también en materia de transporte, la ciudad ha logrado que más de 7 millones de ciudadanos usaran el tranvía en 2014 y que aproximadamente 13 millones lo hicieran en autobús urbano.

De Vitoria se resalta también el plan de creación de las súper-manzanas, que persigue el objetivo de recuperar espacio para el peatón y mejorar la calidad del aire mediante la limitación en el paso y las restricciones a la velocidad de los coches. Éstos solo podrán acceder a las súper-manzanas si su destino se encuentra en el interior de la zona.

Como es de suponer, los cambios en el modo de transporte de la ciudad ha afectado a la calidad del aire: en 2015 Vitoria solo tuvo una calidad de aire “mala” durante dos días, mientras que 111 días la tuvo “regular”, 223 días fue “buena” y 29 días “muy buena” según los indicadores de la ciudad. Ningún día se registró una calidad de aire “muy mala”.

También en materia de eficiencia energética se han dado pasos en la buena dirección. El porcentaje de viviendas con certificado de eficiencia energética aumentó 4,4 puntos entre el 2014 y el 2015: pasó del 10% al 14,4%. Esto es:16.565 viviendas, del total de 114.907 con que cuenta la ciudad, consiguieron la certificación. Las empresas que obtuvieron el certificado de gestión ambiental también aumentaron de 98 a 115.

En lo que respecta al reciclaje, Vitoria-Gasteiz recicla el 81% del vidrio que consume, el 61% de la fracción de cartón y papel, y el 28% de la de plástico. En total, la ciudad ha pasado de reciclar el 22,9% de sus residuos sólidos urbanos en el año 2009 a reciclar el 26,50% en el 2015.

En paralelo, la tasa de paro ha descendido. Desde que en 2013 tuviera su punto álgido con un porcentaje del 16,34%, se ha terminado situando en el 10,96%, a fecha de julio de 2019, dato que también ha contribuido a que Vitoria se haya hecho con el premio.

Aun así, no todo está hecho. Por ejemplo, hay margen de mejora en los atropellos a peatones en el ámbito urbano: en 2007 4,71 personas de cada 10.000 habitantes fueron atropelladas, cifra que, en 2015, había ascendido a siete. También en otros aspectos, como la limpieza de los ríos o el consumo energético, queda trabajo por hacer.

Entre otras, también han recibido este premio ciudades como Rockdale (Australia), HuaHin (Tailandia), Yokohama (Japón), Viena (Austria), Cuenca (Ecuador), Oakland (EEUU), Vancouver (Canadá), Nantes (Francia), Surabaya (Indonesia), Curitiba (Brasil), Mannheim (Alemania), Indore (India) y Bogotá (Colombia). Texto: Marta Montojo.

Please follow and like us: