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La acción climática se puede acelerar con un enfoque holístico orientado a los sistemas alimentarios

El 6 de noviembre, en el marco de la cumbre sobre el cambio climático (COP26), tuvo lugar la presentación de la Declaración de Glasgow sobre la Alimentación y el Clima. El objetivo de este documento es hacer una llamada a las autoridades subnacionales y locales para que se comprometan a desarrollar políticas de alimentación sostenible y pidan a los gobiernos nacionales que sitúen la alimentación y la agricultura en el centro de la respuesta a la emergencia climática.

 

La Declaración consta de 16 puntos en los que se pone de relieve la conexión entre los sistemas alimentarios y la crisis climática. Tiene dos partes claramente diferenciadas. En la primera se constatan una serie de circunstancias que describen de forma completa el estado de la cuestión.

En la segunda, más concisa, se exhorta a las autoridades a la acción en tres puntos clave: el desarrollo e implementación de políticas y estrategias alimentarias integradas; la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a los sistemas alimentarios urbanos y regionales; y el establecimiento de marcos políticos de apoyo y mecanismos de gobernanza multinivel que permitan la adopción coordinada de decisiones sobre los sistemas alimentarios.

Sistemas alimentarios y emisiones

El documento recuerda que entre un 21% y un 37% del total de las emisiones de GEI proceden de los sistemas alimentarios y sugiere de modo implícito que su pobre gestión ocasiona pérdida de biodiversidad, hambre, malnutrición y crisis de salud pública. De hecho, también apunta, que la crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto todas estas fragilidades.

También subraya que las dinámicas insostenibles no se dan en una sola parte del sistema, sino en toda la cadena alimentaria, si bien matiza que proceden principalmente de los sistemas agrícolas y alimentarios industriales.

El camino para mejorar en este terreno pasa necesariamente por  involucrar a todos los actores clave del sistema alimentario en la toma de decisiones. Esto incluye a trabajadores del sector agrario y alimentario, grupos de la sociedad civil, investigadores científicos, comunidades indígenas, mujeres y, especialmente, a la juventud, cuyo futuro está más amenazado por los efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Papel creciente de las ciudades

La Declaración de Glasgow sobre la Alimentación y el Clima recuerda que las ciudades y regiones están tomando la iniciativa en las políticas y estrategias alimentarias y que ya existen importantes compromisos en materia de políticas urbanas y regionales en relación a la alimentación que han sido adoptados los últimos años.

A título de ejemplo cabe citar: el Foro Urbano Mundial de Medellín de 2014; el Pacto de política alimentaria urbana de Milán de 2015; la Declaración de Seúl de 2015, la Nueva Agenda Urbana de 2016 y la Declaración de Ciudades por la Buena Alimentación de C40 de2019.

 

A pesar de estos acuerdos, en  la práctica totalidad de los  países  las  responsabilidades  sobre  los  sistemas  alimentarios  se reparten entre varios ministerios, y aun en departamentos  de  agricultura, comercio  e  industria, salud, trabajo  y medio  ambiente  que,  por  sus propias inercias, tienden a establecer prioridades  diferentes  y objetivos contradictorios. También  se  dan incoherencias importantes entre los  diferentes niveles de  gobierno.  Pero, para poder avanzar en la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, se requieren objetivos y  políticas transversales.

Esta problemática explica porque la Declaración de Glasgow pretende conseguir una coordinación de los distintos actores que hoy intervienen en todos los eslabones de la cadena alimentaria para que actúen de manera coherente y alineada.

Visión holística

Por otra parte, la declaración también hace énfasis en un aspecto a menudo soslayado: que la mejora de los sistemas alimentarios conecta, en un único nodo, la reducción de los GEI, la mejora de los ecosistemas, y con la capacidad  de proporcionar  dietas más saludables y asequibles para la población. Por tanto esta visión holística se corresponde con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.La presentación oficial de la Declaración de Glasgow sobre la Alimentación y el Clima se celebró en el ayuntamiento de la ciudad escocesa. Durante el evento se puso de relieve el liderazgo de gobiernos municipales y locales en políticas alimentarias y climáticas integradas. En el acto también se desarrolló un panel de debate presentado por Susan Aitken, presidenta del Consejo Municipal de Glasgow, que fue moderado por Hilal Elver, ex Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación y representante de la ciudad de Estambul.

 


Texto: Albert Punsola


 

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